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LATINUS, -TINUS

¿POR QUÉ TRADUCIMOS EMPERADOR CUANDO LO QUE QUEREMOS DECIR ES GENERAL?

Cuando nos encontramos con imperator en un texto, si somos traductores novatos, tendemos a traducirlo por emperador. Pero, aunque siempre hay muchas variables que hay que observar con la lupa del contexto y del análisis, generalmente se trata de un falsus amicus (o como dirían nuestros colegas de inglesa... un false friend).

Nuestro primer contacto con el latín "digamos de verdad, sin adulterar" suele ir de la mano de César, bien sea contándonos sus escarceos en las Galias o sus problemas con otros romanos, por decirlo suavemente, en la guerra civil. 

César es imperator, pero no emperador, básicamente porque aún estamos en la época de la República (509- 27 a.C.). Consideramos como "el primer emperador" a Ocatvio Augusto (aunque él lo negara de cara a la galería) y no nada más llegar a al poder, sino andando los años, cuando fue integrando en su persona los distintos poderes existentes (para que no le pasara lo que a César).

Por lo tanto, como siempre, hay que tener en cuenta 'el contexto del texto', es decir, la historia y saber a quién estamos traduciendo y cuando vivió. 

Pero entonces ¿qué es imperator? y sobre todo ¿cómo traducirlo correctamente?

Bien pues imperator es una distinción, un poder, que distinguía a los magistrados militares de los civiles: un magistrado cum imperio (o con poder sobre la vida y la muerte). Así pues, tenemos un señor que es un magistrado elegido en una votación y que ostenta un cargo militar elevado con poder sobre la vida y la muerte, por lo que estará al frente de un ejército... es decir, un general.


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